LOS PADRES QUE AMAN
DEMASIADO
Si ustedes son padres que se meten
exageradamente en la vida de sus hijos, se salen del camino para
sobreprotegerlos, desaniman su independencia o los manipulan para poder controlarlos
o por temor a que sin ayuda los chicos fracasen, tengan cuidado; ustedes están viviendo el fenómeno de los padres que aman demasiado.
Al menos éste es el diagnóstico que los psicólogos americanos Laurie Ashner y
Mitsh Meyerson aventuran en el flamante libro “When Parents Love too much”.
Según los
autores, este fenómeno genera dos problemas simultáneos: “Los hijos no dejan
que sus padres sean felices y ellos mismos se convierten en dependiente e
inseguros”. Aunque a primera vista estos padres devotos lucen como ideales en
un mundo de tantos chicos maltratados y abandonados, para los autores, “este
exceso de amor resulta doloroso, nocivo y derrotista”. Esta es la conclusión
central a la que llegan después de haber atendido a decenas de miles de pacientes
que presentan en adultez los signos psicológicos negativos del exceso de
devoción.
¿Cómo funciona el
síndrome de los padres que aman demasiado?
La
preocupación por las vidas y los problemas de sus hijos puede llagar a ser tan
torturadora que les impide comer, dormir o pensar en otra cosa. Para estos
padres nada es difícil si sirve para ayudarlos. Sus expectativas para con sus
hijos son tan altas que generalmente terminan frustrados. Ven sus
responsabilidades como propias. Para atender a sus hijos dejan de lado a sus
amigos, a su pareja y ocupaciones, y así no se vive. Es bueno dar, pero no dar
tanto hasta quedarse vacío y hasta dolorido internamente.
¿Que efecto tiene esto
en los hijos de tales padres?
Muy negativo
Sin embargo
la intención de esos padres parecen ser buena desde afuera.
¿Verdad?
Claro, pero
solo externamente.
Los modelos
del amor excesivo se adquieren inconscientemente durante la infancia y en la
relación con los propios padres. En la historia del padre que quiere demasiado
y asfixia, suele aparecer una figura que en el pasado no le dio el
reconocimiento o el amor que necesitaba. También puede dar exageradamente para
sentirse una buena persona, para aliviar la culpa y la incomodidad que
experimenta al descubrir que sus hijos heredaron sus propios defectos.
Leí hace poco una historia de un señor que miraba como una oruga estaba tratando de salir de su capullo y al ver que ésta luchaba y luchaba, la sacó y la mariposa que salió "facilmente" no podía volar y al poco tiempo murió. Él por querer ayudarla hizo que no desarrollara correctamente sus alas. El proceso de lucha es necesario para que la oruga se transforme en mariposa. Esta es una analogía aplicable a este tema. Saludos!!!
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