viernes, 3 de agosto de 2012

Seres de narices frías y corazones cálidos




El animal ideal para trabajar es el  “perro” debido a sus características: su facilidad para aprender, predisposición a la obediencia, su sensibilidad, percepción, fidelidad, honestidad, incondicionalidad, entusiasmo en el juego y por el cariño que brindan constantemente. De ellos aprendemos todos éstos valores, así como también una diversa cantidad de sentimientos, siendo la más fuerte “el amor  incondicional”.
Los animales devuelven la sonrisa a una persona deprimida, estimulan el carácter social de una persona tímida y con bloqueos afectivos, ayudan a controlarse a una persona con problemas en el control de los impulsos violentos, bajan la tensión arterial y relajan a las personas nerviosas. Y sobre todo ayudan a las personas a aceptarse a sí mismas tal y como son, esto es debido a que los animales nos aceptan tal y como somos. Ya podemos ser gordos, delgados, altos, bajos, ricos, pobres, inteligentes o menos inteligentes, personas con éxito o sin él. Los animales nos aceptan e incluso nos emiten señales de ánimo cuando no nos encontramos en el mejor momento.
 Beneficios de La terapia
· Mejorar la calidad de vida de las personas,  contribuir a que superen sus miedos y estimularles para el desarrollo de sus aptitudes personales.
· Ayudar a superar problemas físicos, salud mental, educativa o emotiva.
· Reducir sensaciones como la soledad, el aislamiento, la depresión.
· Fomentar en los niños la responsabilidad y favorecer su creatividad. El aprendizaje les ayuda a ser capaces de expresar sentimientos.
· Mejorar la autoestima por medio de las demostraciones de cariño incondicional que muestra el perro.
· Desarrollar la sociabilidad a través de conceptos como la amabilidad y  el respeto.
· Cuidar de un animal enseña responsabilidad, fomenta la autodisciplina, concentración y   sentido de seguridad.
 Los estudios demuestran que los niños que crecen con animales son menos agresivos, psíquica mente más equilibrados, más alegres y más sensibles. Un perro  puede contribuir a la salud física y psíquica de un  niño y satisfacer al mismo tiempo sus necesidades individuales y  sociales.
No hay mejor terapeuta en la tierra que un cachorro  lamiéndote la cara. (Ben William)
Si los humanos piensan, los perros sienten




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