El Poder Sanador que puede tener la interacción con una mascota es sorprendente. La
vida me regalo la oportunidad de criarme con perros extraordinarios a
los que siempre llevare en mi corazón, el grado de nobleza que encontré en ellos no
se puede comparar; son capaces de dar su vida por defenderte, la
sensación de seguridad y felicidad que cada uno de ellos compartió conmigo me
ayudaron a crecer como ser humano. En los momentos difíciles de mi vida
siempre están conmigo, moviendo su cola y simplemente demostrándome no estás sola
yo estoy aquí las 24 horas y te quiero con tus virtudes y defectos
sin reclamos. En octubre del 2010 murió Peables una Cocker rescatada, recibió maltrato y descuido total, ambas nos recuperamos y logramos establecer un vinculo afectivo muy reparador para ambas, su partida fue muy difícil para mi. Scott murió este año en el mes de mayo, la historia de este Labrador significa tanto para mí, Scott me enseño a luchar, a estar feliz a pesar de estar enfermo, siempre listo para dar sin esperar nada, el nació de una camada de labradores puros, pero nació con el paladar abierto, nunca lo pudieron vender, yo lo adopte cuando tenia 6 meses, trate siempre de que fuera un perro feliz, tratamos de hacerle operación sonrisa canina pero desafortunada mente no se pudo corregir su paladar; yo sabia que estaría poco tiempo conmigo por su condición de salud la cual a medida que fue creciendo salieron muchas más complicaciones de salud, Scott siempre movía su cola por muy enfermo que estuviera. Estos dos perros llegaron a mi vida con una misión sostenerme en una etapa difícil de mi vida;
puedo decir que recibí de ellos regalos de sanación y siempre estaré en deuda
con ellos, lograron que mi recuperación fuese mucho más rápida y a tener una
perspectiva de la vida positiva. Las mascotas no sólo nos hacen sentir bien, sino que nos hacen bien.
Existen estudios que demuestran que las personas que poseen
mascotas viven 40 % más que las que no las tienen. Las mascotas prolongan nuestra
vida porque restablecen el contacto con nuestra naturaleza animal, naturaleza
contra la cual conspira nuestra sociedad y estilo de vida. A través de una estrecha relación con nuestras
mascotas despertamos rasgos animales poderosos como la lealtad, el amor, el contacto físico y la alegría.
Nos sacan instantáneamente de nuestro
aislamiento.
La investigación médica ha descrito en detalle el efecto
sedante que las mascotas ejercen sobre los ancianos, sobre las personas que
sufren estrés y sobre aquellas que presentan desequilibrios emocionales.
En el caso de pacientes con Alzheimer y niños autistas, las mascotas los traen
a la realidad, los motivan a sonreír, a tocarlas, a reír y a hablar, les ayuda
a integrar los sentidos.
En el caso de niños con trastorno de déficit de
atención, estimula el sentido del respeto, el autocontrol y la responsabilidad. Como resultado de su relación con los animales estas
personas se vuelven ciudadanos del mundo más atentos y sensibles, más
conscientes de las necesidades de los demás y más responsables de su propio
comportamiento, lo que es tan sólo un lado del milagro.
Las madres que
trabajan fuera de casa pueden ver a las mascotas como una forma de normalizar
las horas solitarias que un niño puede pasar en la casa después del colegio de
manera positiva, mientras más horas trabaja, más tiempo dedica el niño a cuidar
de su mascota y, por ello, aumentan la cercanía y la importancia de ese vínculo
afectivo. Incluso la mascota puede llegar a ser un importante catalizador de
espontaneidad y de juego en el hogar.
El amor compartido por los animales
puede construir un puente entre padres e hijos.
Todas las personas de edad necesitan algo en su vida que las mantenga ocupadas
y activas, esto, para evitar que sientan lástima por sí mismas y que fomenten
un sentimiento de culpa en sus hijos.
En una época de la vida en la que se acumulan las pérdidas, la mascota es una
constante; son una fuente muy importante de solaz (descanso, placer) y
compañía.
Una mascota ayuda a seguir una rutina para la salud y seguridad del animal, lo
cual redunda en su propio beneficio. Estudios demuestran que los ancianos que
viven acompañados por una mascota presentan menor incidencia de cáncer, además
pueden ser una gran ayuda para enfermos de cáncer de cualquier edad.
Médicos demostraron que los pacientes
operados del corazón que tenían mascotas tenían una recuperación más rápida y
completa que los pacientes que no poseían mascotas. Disminuyen la frecuencia
cardíaca e hipertensión.
No todas las mascotas son para todas las personas, considérese mascota desde un
pez, un hámster, perro (diferenciar entre objetivos y raza), gato, hasta un
caballo, etc.
Si las personas tuvieran las mascotas apropiadas para satisfacer sus
necesidades, este mundo sería un lugar más feliz y saludable.
Las mascotas
alimentan nuestro espíritu, imparten pasión a nuestra vida, nos hacen reír, nos
conectan con Dios y con el mundo exterior, son nuestro principal recurso contra
la soledad, letargo y depresión.
Hay
mucha gente que no entiende cómo se le puede querer a un animal, cómo se le
puede necesitar, abrazar, acariciar… cómo es posible que te enseñe valores, te
enseñe a ser mejor persona…
Cuando miro a los ojos a alguno
de los animales que viven conmigo, especialmente los que llevan más tiempo, se
perfectamente qué es lo que quieren, que les pasa… Pero todavía es más
emocionante cuando descubres, que ellos saben todavía mejor cuando estas mal,
tienes problemas, necesitas desviar la atención de alguna historia, cuando
necesitas una monería que te saque el sentimiento… Ellos saben antes que tu les
digas nada, lo que les vas a decir, por tus gestos y comportamiento corporal.
Doy gracias a Goliat, Krisly y Kenya, por todo cuanto me enseñaron, su llegada a mi familia reparo muchos vacíos y como familia nos unió muchos más, esta raza Pastor Alemán podría decir que solo les faltaba hablar, todo lo transmitían con su mirada, llenaron mi hogar de mucha felicidad. Gracias por todo
cuanto me hicieron ver de mi misma como si se tratara de un espejo y poder ser
cada día mejor. Por sanar tantas heridas. Les doy las gracias porque
ellos me mostraron lo que es la lealtad y el amor incondicional. Gracias.
Y no puedo dejar de mencionar a
los que todavía permanecen a mi lado Toby, Hershy, Duna, Siena, Esperanza,
gracias por servir de soporte y reparar en mí desde mis pensamientos, sentimientos, estados de animo y emociones; este vinculo tan saludable a nivel psíquico me ayuda a desarrollar herramientas
emocionales para enfrentar momentos de felicidad, toma de decisiones, ansiedad, estrés, conflictos y momentos de adversidad.
Siena
Reflexiones del libro escrito por Marty Becker
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