sábado, 15 de septiembre de 2012

El Bullying Cibernético


El Bullying cibernético es una variante del Bullying o acoso escolar que consiste en utilizar medios electrónicos como la computadora y el celular para acosar, intimidar y agredir psicológicamente a las víctimas, difundiendo por Internet información,  correos, videos o fotografías que atentan contra la intimidad del agredido. Es protagonizado por uno o varios acosadores hacia uno o varios de sus compañeros (acosados).
En estos medios el acosador no da la cara por lo que en el anonimato se siente seguro y protegido insultando y dañando al acosado. En este tipo de Bullying la actitud de la víctima no varía, al igual que en el acoso escolar, el niño o muchacho no se atreve a denunciar o informar a maestros y/o padres acerca de su situación por miedo y vergüenza, ya que en ocasiones las agresiones van más allá de los insultos difundiendo por internet información, correos, videos o fotografías. El Bullying Cibernético es aún más peligroso que el abuso escolar dentro del aula.

Estos son algunos consejos que pueden ayudar a enfrentar este problema
Evita responder las ofensas en la red. Si lo haces procura actuar con mesura, según las reglas de comportamiento creadas en internet (Netiqueta).
Cuando las amenazas o insultos persisten a pesar de mantener de bloquear al usuario, lo mejor es no persistir en navegar en dicha página.
Si los ataques en blogs, foros de discusión y otros contenidos que visitas usualmente se hacen más frecuentes, pide ayuda a un gestor (ra).
Hazle saber al acosador que su conducta es considerada un delito.
Desconfía de los contenidos que te piden rellenar tus datos personales. Limita esta información en lo posible para evitar que el acosador intente otras maneras de perjudicarte.
Guarda las pruebas de la agresión. Los mensajes de texto, fotos, charlas y comentarios online deben quedar registrados.
Busca ayuda desde el principio, no esperes a que la situación se vuelva más peligrosa para ti. Recuerda que no hay nada vergonzoso en querer defenderse con ayuda de los adultos; más bien es el ciber acosador quien debería avergonzarse de su conducta.
Para detener el cyberbullying en  mi opinión se debe tomar medidas en distintas áreas.

En forma Personal:
Hablar con el menor, recabando datos de los agresores, los medios que están empleando, y resguardar la información mediante copias o solicitando ayuda técnica.
Asegurar al menor que el acoso va a cesar, ayudar a dar fortaleza emocional  y buscar rápidamente apoyo psicoterapéutico. Contactar a los padres de los agresores para solicitar su inmediata intervención.                                                                                                                                                                                                 

En los Colegios:
Aunque la actividad de Internet en casa  es ajena a los colegios, los casos de bullying  en general son propios de los grupos escolares. Los padres, maestros y compañeros de la víctima, deben tomar intervención activa para proteger y parar el acoso. Se deben de instrumentar sanciones que pueden llegar   hasta la suspensión.

Juzgados de Menores:
Cualquier persona ante el conocimiento de acoso a menores, debe comunicar el hecho al Juzgado de Menores, para que él mismo con su intervención proteja al menor. Es importante guardar copias de los correos electrónicos (mails)  y no borrar los mensajes recibidos.

Cabe señalar que el problema no es si restringimos los aparatos o no, se trata de que parte del poder del internet es que la información fluye y nadie la censura y no la controla ninguna autoridad”.  Son las autoridades escolares, junto con las familias, las que deben ejercer un control mayor sobre las redes sociales. “En los colegios, por ejemplo, deberían instaurarse políticas que aseguren que el acoso, sea a través de Internet o en persona, es inaceptable.

Muchos niños hacen cosas online que jamás harían en la vida real. “Es el anonimato, la percepción errónea de que las cosas que se hacen en Internet no son tan dañinas como las que se hacen en el cara a cara. Al escribir algo en una red social, el adolescente no recibe una reacción física inmediata y puede mostrarse más desinhibido. Es importante que los padres le expliquen que sus acciones, sean en el medio que sean, pueden tener un efecto dañino”. Se  recomienda que si se sorprende al propio hijo acosando a otro adolescente lo mejor es restringirle el acceso a las redes sociales durante  una temporada. “Es importante que se le deje claro que lo irá recuperando según aprenda las normas adecuadas en la interacción online”. “A partir de entonces, los padres pueden ir dándole pequeños espacios de tiempo cada día, para que aprenda a recuperar el privilegio de interactuar en sus perfiles”.

Las formas más efectivas de combatir el ciber acoso son la información y la educación. Es bueno que padres y tutores sepan qué perfiles abren los niños, qué redes sociales frecuentan, cuántas horas al día dedican a ello. Y es todavía mejor que les enseñen que en la vida virtual, los insultos duelen tanto como en la vida real.
La prevención efectiva solo se puede dar con una buena comunicación y una mejor educación. Tan pronto sus hijos tengan acceso a las redes sociales es responsabilidad de los padres el educarles acerca de cómo comportarse cuando está en línea. Ante todo es fundamental la supervisión, conocer a cuales redes tiene acceso, que tipo de información pública, se debe tener claro que son menores por lo tanto su capacidad de criterio propio no se encuentra definido por lo que se puede dejar influenciar por distintos motivos. El uso de los aparatos electrónicos debe ser monitoreado y establecer horarios para evitar adicciones o dependencia al internet.
Trabajar desde muy pequeño la escala de valores esta será el punto de referencia y determinara pautas de conducta tanto en la vida real como en la internet.
El punto principal con los menores es la supervisión parental presencial, conocer la tecnología que utilizan sus hijos, no tanto con la finalidad restrictiva, sino para conocer los verdaderos alcances de la misma, y poder ofrecer orientación basada en el uso del sentido común, y de la experiencia de vida que tienen los padres, para que identifiquen posibles agresores.
Establecer consecuencias de detectarse un mal uso del internet como la restricción de aparatos tecnológicos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario